Que alguien me explique. No logro entender el actuar de la justicia colombiana. El delito de cohecho necesita de dos partes, pero aquí se juzgó un cohecho cojo.
La señora Yidis Medina se autoculpó y aseguró haber recibido promesas de prebendas para votar en favor de la reeleción del presidente Uribe. Ella está pagando una condena y la Procuraduría absuelve a quienes habrían presionado a la señora Medina para obtener su voto. De un lado sí es un delito, pero del otro no alcanza siquiera una sanción disciplinaria.
Ya vemos los efectos de un gobierno prolongado, donde la independencia de los poderes y de las instituciones está siendo desplazada por el pago de favores políticos.
miércoles, marzo 18, 2009
Un cohecho cojo
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jueves, marzo 12, 2009
Gestores de paz paz paz
Absurdo desde todo punto de vista. Excarcelar a los guerrilleros 'Karina' y 'Saldaña' para convertirlos en 'gestores de paz' es una muestra contundente de la falta de voluntad política del gobierno del presidente Uribe para buscar una salida negociada al conflicto.
Es una burla para las víctimas de estos criminales y para quienes durante años han trabajado en la búsqueda de la paz desde la disertación, la academia y el diálogo.
Si los quieren dejar libres, que lo hagan. Total la ley es pisoteada cada que les da la gana para acomodarla según sus intereses, porque la dignidad de un pueblo vale nada con tal de acabar con "la Far".
Siguiendo este ejemplo de 'patriotismo', el asesino paramilitar Fredy Rendón Herrera, alias el Alemán, envió un derecho de petición al presidente para que lo incluyan en la fiesta y lo designen como gestor de paz.
Los asesinos, secuestradores, masacradores, ahora enarbolando las banderas de la paz. Hasta dónde hemos llegado.
lunes, marzo 09, 2009
Lo mataron por marica
Un abrazo es el mejor recuerdo que tengo de Álvaro Miguel Rivera. Hace dos días acabaron con su sonrisa y con sus sueños. La homofobia y el exterminio de los defensores de derechos humanos llegó hasta su casa y lo asesinó en Cali. Sin piedad, desconociendo su obra en defensa de un sector de la población que aún es visto como una amenaza.
Lo mataron por 'marica', por reconocerse como homosexual ante esta sociedad de doble moral. Una sociedad que es permisiva con la corrupción, la barbarie, el narcotráfico, pero que no admite que un hombre o una mujer pueda elegir como sujeto de deseo a otro igual.
En el país del Sagrado Corazón todo sucede y el silencio es el más abominable cómplice. Una Nación que come cuento de estadísticas de reducción de los crímenes y que cierra la ventana o se hace el de la vista gorda cuando conoce de alguna agresión a una lesbiana, un gay, bisexual, travesti o transgenerista. Burlas, señalamientos y risitas socarronas es la respuesta de un pueblo que no entiende ni quiere entender que el ser humano es diverso en toda su complejidad y, como tal, deberíamos aprender a convivir reconociendo nuestras diferencias.
Alvarito llegó a Cali un día cualquiera en el 2003, venía de la Universidad de los Llanos y de un exilio forzoso en Costa Rica al asumir la defensa de los derechos humanos en Villavicencio. Lideró importantes procesos de reconocimiento y defensa de los derechos de la población homosexual.
Pero su obra fue abruptamente terminada por la mano criminal en una campaña de exterminio de las 'rarezas' que nos atrevemos a decir, a amar fuera del esquema heterosexista, a pensar y oponernos a la visión de un país derechizado hasta los tuétanos.
No soy tan iluso para pedir justicia. Lamentablemente este episodio quedará escrito como el asesinato de "una loca más". Y vendrán otros y otras, hasta que esta sociedad enajenada, llena de prejuicios y moralinas aprenda a convivir en la diferencia o hasta que definitivamente nos matemos los unos a los otros.
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martes, febrero 24, 2009
Si hay una supuesta mafia en el DAS, ¿quién es el patrón?
Por tercera vez, durante la presidencia de Álvaro Uribe, se destapa un escándalo de espionaje y por tercera vez también recibimos respuestas simplonas de un gobierno que no asume responsabilidades y que a toda costa quiere hacerse la víctima.
El Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, son los ojos y oídos del Presidente de la República y depende directamente de la Casa de Nariño y si hay una 'mafia' como aseguró el ministro Valencia Cossio, el patrón de esa mafia debe estar al interior del gobierno.
Los ilusos, como yo, quisiéramos que el nombre de ese "Montesinos" saliera a la luz pública y respondiera por los actos de violación a la intimidad de magistrados de las cortes, de políticos de oposición, y el atentado contra el ejercicio del periodismo y la libertad de prensa.
Los agudos críticos de lo que aquí escribo dirán que algunas personas del gobierno también fueron "chuzadas". Es cierto y habrá que buscar una respuesta, pero me atrevo a pensar que esa era la 'cascarita' para desviar la atención de los periodistas sabuesos de Semana o que responde a una decisión de seguridad concertada.
¿A quién le sirve el espionaje de políticos de oposición, altos magistrados, periodistas, en su gran mayoría fuertes críticos del presidente? no nos digamos mentiras y no permitamos que la visión uribizada nos convierta en estúpidos.
Uribe se cansa de decir que ofrece todas las garantías para hacer oposición en Colombia y se precia de respetar las opiniones contrarias a sus tesis, pero en la práctica equipara a sus opositores con el terrorismo, igual de grave a las interceptaciones ilegales.
No me como el cuento de que funcionarios de mandos medios del DAS actúen solos y que el Gobierno sea víctima de un complot. Estamos ante escándalos de mayores proporciones que, sumado al caso de Noguera y al de la Dipol (que tumbó a varios generales) evidencian una crisis de la democracia, un atentado contra el pensamiento y la libre opinión en Colombia.
Ahora, experto en la confección de cortinas, Uribe sale a armar pleito con el Fiscal Iguarán sobre la penalización de la dosis personal. Así funciona este país.
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jueves, febrero 12, 2009
Las versiones de la canción del soldado Domínguez
Así cantó el soldado William Giovanni Domínguez al momento de ser liberado, frente a Piedad Córdoba y la misión humanitaria.
Así cantó el mismo soldado frente al presidente Uribe, horas después de ser peluqueado, vestido como rambo y llevado a la Casa de Nariño. Estoy por pensar que los arreglos de la segunda versión fue un trabajo en equipo entre Santos y José Obdulio.
Comparto el video inédito de la liberación.
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1:56 PM
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viernes, febrero 06, 2009
Las enseñanzas de las liberaciones
Debo confesar que ayer lloré de emoción al ver a Lucas, Sergio y Patricia abrazar a Sigifredo López. Ese abrazo de reencuentro que debió esperar casi siete años tras un tortuoso cautiverio.
Allí en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón en Palmira tuve la oportunidad de conversar con algunos de los familiares de los ex diputados asesinados y percibí que con esta liberación empezarán a cerrar ese ciclo de dolor, al tener la versión de uno de sus protagonistas para armar el rompecabezas de ese trágico episodio.
Mientras estaba pendiente de lo que allí sucedía, de las voces de los protagonistas y de la expectativa a la espera de la llegada de la misión humanitaria, mi amiga Natalia Vivas me hizo recordar vía twitter un reportaje que logramos con los familiares de los políticos vallecaucanos al cumplirse cinco años del secuestro. Dijo Natalia que recordaba que la familia de Sigifredo era la más numerosa y la más unida. Lo comprobé por la fiesta que se armó una vez el helicóptero aterrizó en la pista y cuando los tambores y flautas de un grupo musical que llegó desde Pradera entonó "Colombia tierra querida".
Me llamó poderosamente la atención que, una vez descendió del helicóptero y tras abrazar a su familia, el ex diputado se dirigió primero hasta donde estaba su pueblo, los pradereños que habían viajado en dos buses para recibirlo como todo un héroe.
La comitiva de políticos locales y nacionales, en cabeza del ministro del Interior y de Justicia, debió esperar varios minutos mientras Sigifredo abrazaba y daba la mano a sus coterráneos que no se cansaban de sonreir y de derramar lágrimas de alegría.
Un cinturón le entregó a Ángela Giraldo, la hermana del ex diputado asesinado Francisco Javier Giraldo. Creo que no fui el único que tragó entero al ver el gesto de la señora al recibir un cinturón, el único recuerdo que tendrá de los últimos seis años de vida de su hermano.
"Ya no quiero que me cuente cómo murió. Quiero saber más bien cómo vivió los últimos años, qué pensaba, qué sentía, si logró escuchar mis mensajes y los de su hija", me dijo Fabiola Perdomo, esposa del ex presidente de la Asamblea del Valle, Juan Carlos Narváez.
Luego todo fue fiesta. Una caravana que sacó las gentes a la calle, levantando pañuelos blancos, banderas de Colombia y gritando vivas. No era una final del fútbol colombiano. Era la libertad de Sigifredo López. Esto demuestra que a los colombianos y colombianas nos alegra que alguien regrese a la libertad.
Me da risa que hoy salgan columnistas y charlatanes a 'denunciar' que lo de ayer y la reciente liberación de Alan Jara fue un show político y que los secuestrados deben ser valorados sicológicamente antes de dar declaraciones. En efecto, el show es de los medios, pero la liberación es eminentemente política, eso tenemos que entenderlo para empezar a buscar salidas al conflicto.
Del show creo que no debo rayar en demasía. Ya todos y todas vimos el afán de los medios por informar, la carrera desenfrenada por la chiva y la 'osadía' de los periodistas sobre todo de canales de televisión para tener 'las primeras declaraciones' en un acto morboso y de muy mal gusto.
Yo creo que, pasado el agite de estos días, los y las periodistas deberíamos reflexionar sobre cómo estamos cubriendo estos hechos que hacen parte del conflicto armado colombiano y qué tan responsables, respetuosos y cuidadosos somos a la hora de buscar y publicar la información.
Sobre la valoración sicológica creo que es sumamente necesaria, pero no para evitar declaraciones a la prensa. Mucho cuidado: quienes la proponen sólo pretenden restar importancia a los que se atreven a cuestionar las políticas de gobierno.
No me vengan a decir ahora que Jara y López están locos, que su visión es parcializada y que los únicos cuerdos son los cuatro uniformados liberados a quienes vistieron como rambos, los peluquearon, los llevaron a la Casa de Nariño en la madrugada, les construyeron un discurso y los ventilaron con la Gurissatti con canción a ritmo de corrido norteño a bordo.
El sensato discurso de Alan Jara tras su liberación demuestra que quienes pensamos que la salida al conflicto debe ser por la vía del diálogo no somos unos caprichosos, unos 'mamertos' y empecinados en criticar todo lo que venga de Uribe. Afortunadamente fue en vivo y en directo, así no hubo edición acomodada de los medios de información.
Debemos reconocer que hay avances en seguridad, pero la precaria 'política de paz' va en sentido totalmente contrario a lo que realmente necesita el país para buscar la reconciliación y el regreso de los cautivos a sus hogares.
Aunque el discurso de Sigifredo lanzó menos dardos, coincide totalmente con Alan Jara en su visión del conflicto y en el intercambio humanitario como la única posibilidad para que los secuestrados regresen vivos.
Aunque ya el país lo sabía y tengo que aceptar que dudé mucho para reconocerlo, las Farc asesinaron a los 11 ex diputados del Valle del Cauca. Pero ojo: los asesinaron porque creyeron que había un rescate. No lo justifico, sólo quiero resaltar que el rescate militar, a toda costa, significa la muerte y debería ser descartado de inmediato.
Por otra parte, como reconoció hoy el escritor y periodista Daniel Samper Pizano, el gobierno mintió y tuvo un doble discurso que mal hace a un operativo humanitario. El ministro de Defensa aseguró y recontraaseguró que no hubo sobrevuelos, luego aceptó que sí y que los retiraría, toda vez que habían pactado que no habría operaciones militares para asegurar el buen desarrollo de la misión.
El gobierno quiso aprovecharse del operativo para hacerle inteligencia a las Farc. Eso hay que reconocerlo duélale a quien le duela. Por eso, tras las denuncias del grupo Colombianos y Colombianas por la Paz, el presidente bravucón casi tira al traste el proceso que con tanto cuidado se había pactado.
Son muchas las enseñanzas que nos deja esta semana. Por un lado, que las liberaciones deben mirarse como un acto político y, como tal, debe aproximarnos a una salida negociada al conflicto, pasando por un intercambio humanitario.
Por otra parte, que el afán por la chiva y los intereses personales hacen un enorme daño como sucedió con el periodista Jorge Enrique Botero quien también tuvo su gran cuota de responsabilidad cuando por poco se cae el proceso. Se equivocó. Lo reconoció, pero la reflexión debe ir más allá.
También que el discurso del presidente está afectando el ejercicio del periodismo como es el caso del comunicador Hollman Morris. Que se dé la discusión de por qué él estaba allí en el lugar de la entrega de los uniformados, pero que se defienda el derecho a la reserva de la fuente y al ejercicio periodístico. Me parece una barbaridad y una irresponsabilidad, viniendo de la boca de un jefe de Estado, que diga que estos dos periodistas son afines y cómplices de las Farc.
Y, finalmente, que el país (el uribista y el antiuribista) tiene que agradecerle los buenos oficios a la senadora Piedad Córdoba y reconocer su importante labor en la búsqueda de escenarios de diálogo y concertación alejados de la barbarie de las balas.
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1:27 PM
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lunes, febrero 02, 2009
Un llamado a la prudencia
Me piden a mi correo electrónico que exprese mi opinión sobre el proceso de liberación de secuestrados que está en curso.
Prudencia, eso es lo que necesitamos. Ya opinaremos y hablaremos una vez estén en brazos de su familia, al igual que los uniformados liberados ayer, Alan Jara y Sigifredo López.
No es sano, para un proceso que pende de un hilo, colombianadas como la del periodista Jorge Enrique Botero ni bravuconadas como las del presidente Uribe que, por poco, mandan al traste el arduo trabajo del grupo Colombianos por la Paz.

